26.2.05

29-Pertenecemos o le pertenecemos?

Es la pregunta clave a raíz de ver los apartados anteriores. ¿Pertenecemos a la SGI? ¿O le pertenecemos a la misma? ¿Somos parte de ella o formamos parte de la maquina como un mero engranaje? La institucionalización, los fariseos modernos, los fanáticos necios; son todos factores de esta organización. Hay gente que no parece pertenecer a la SGI, sino que “le” pertenece. Es algún fenómeno de socialización, del que podría hablar alguno de esos sociólogos funcionalistas? Esto que parece propio de una historia de terror psicológico o de una de ciencia ficción sociológica, es aterradoramente real. No solo nos referimos a los que están “institucionalizados”, también están los que consideran que otros deben actuar de tal o cual forma (nunca ellos mismos, esto es bien de José budista.) en bien de la organización. Los comentarios como: “vos sos un miembro de Gakkai (sos la cara de Gakkai), por lo tanto, tu actitud define lo que es Gakkai. El justificacionismo chantajista y coaccionador en sus máximas expresiones. Pues bien, he aquí el error. Una organización no se define por conocer a un solo miembro, sino por el conjunto de todos estos en su accionar ante la sociedad. Quien juzgue a cualquier organización por un solo miembro, estará cayendo en un prejuicio y seria responsabilidad del que juzga. Esto demuestra lo idiota de este comentario responsabilizador en vano que expresa un pensamiento inferior y chato para esta organización. Pero incluso, hay muchos responsables que hacen que otros miembros se sientan atados por ser miembros de la SGI, por la “supuesta” promesa, compromiso o juramento que se hace al recibir Gohonzon. Si hubiera querido que me chantajearan con mis propias acciones, que me coartaran la libertad; me hubiera hecho cura. Estos fanáticos, que viven sus vidas patéticas a través de la organización, no osan permitir que otros sean libres. Un fanático sea de la creencia que sea, jamás entenderá lo que es ser libre. Libre de ataduras, libre de pesos inútiles, de bagajes autocargados. Esta inmunda actitud esta tan arraigada en la SGI, que ya es muy difícil arrancarlo de raíz. Es lo que más criticaron y critican por los detractores de la Soka Gakkai. Esta actitud de algunos “pesados como el plomo” de algunos “boludistas” (en vez de budistas), hace que la imagen de la SGI sea la de unos fanáticos represores y molestos tipos raros. Estos “boludistas” son los más traidores que pueden existir dentro del budismo, ya que con su accionar alejan a la gente y dan una imagen fea y distorsionada. Los peores traidores al budismo, que merecen el peor castigo. Parte de estos imbeciles bien pertenece a las filas de la peste de la SGI, nos estamos refiriendo a los “José budista”, a quienes también podríamos llamar “boludistas”. Ojala que el infierno de buena cuenta de ellos, por el bien de la SGI y más todavía, por el bien de toda la humanidad en su conjunto.

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